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Los primeros días de tu bebé

06/08/2021 Pediatría

Antes que nada, y a como fue durante tu embarazo, ¡Tranquila, Mamá! TÚ puedes lograrlo. En éste artículo, trataremos de abarcar los puntos clave para ofrecer lactancia materna a tu bebé en estos primeros días.

El Agarre.

Se dice mucho que los bebés tienen el instinto de mamar y buscará tu pezón, durante la Hora Dorada, pero algunas mamitas se desesperan, ya sea porque es la primera vez que lactan, o porque experimentan circunstancias diferentes que con sus hijos anteriores. 

¿Cómo ayudarlo? Lo más recomendable es que tengas soporte de personal durante estos momentos, en muchos hospitales se cuenta con personal de enfermería con asesoría de lactancia, que te pueden apoyar a conseguir el agarre. En caso de que no lo cuentes, es importante de en los primeros momentos de nacido de tu bebé, busques pegarlo a tu pecho desnudo, de ésta manera además del calor de la piel de mamá, las feromonas emitidas por tu cuerpo propiciarán que tu bebé busque y encuentre el pezón.

Otra opción que puedes tomar es acunando a tu bebé con un brazo, utiliza la otra mano para que agarres tu pecho, aplastando un poco tu areola y pezón y lo dirijas hacia la nariz de tu bebé, con un movimiento de arriba-abajo, buscar que el bebé abra su boca, para introducir no sólo el pezón sino la mayor parte de la areola y así, realice la succión. A éste agarre se le conoce como la “técnica de la hamburguesa” por la simulación que se tiene cuando se come éste alimento.

Infografía. Agarre Técnica del la Hamburguesa

Esta posición asegura que se cumplen con los puntos básicos para un agarre correcto:

  • La boca cubre la areola
  • Los labios sobresalen hacía fuera, a forma de chupete (labios evertidos)
  • El mentón toca el pecho
  • La cabeza y cuerpo del bebé están en línea recta.

Te dejamos un video en donde podrás ver como se debe hacer el agarre.

Como muchas cosas, puede ser que no te salga a la primera, la clave de todo es la constancia. Aun si fuera tu primera vez, la sensación de succión es muy especial y característica, por la fuerza con la que tu bebé jala el pezón. Si no identificas este tirón, existen muchas diferentes posturas para amamantar.

También es importante comentar que la lactancia no debe ser dolorosa: Para una primera vez, claro que puede resultar incómoda, y conforme te acostumbres, es probable que requieras adicionales de apoyo , como lanolina, para aliviar un pezón irritado o lastimado, o en casos especiales el uso de pezoneras (que son unas copas de plástico que se colocan sobre los pezones para evitar el contacto directo). Sin embargo si en un momento sientes mucho dolor al momento de lactar, casi siempre se deba a una mala posición de agarre del pezón.

 

Tu bebé se queda con hambre

Tristemente este es uno de los mitos más comunes que existe en el ámbito de la salud, algunas veces inclusive propiciados por especialistas de salud, que pueden ser un factor determinante para evitar el establecimiento de la lactancia materna.

 

Una vez nacido el bebé, los procesos bioquímicos están ahí para propiciar en tu cuerpo la producción de leche necesaria para satisfacer las necesidades de tu bebé. Y es importante decirlo así “necesaria para satisfacer las necesidades”; se corre el mito de que el flujo de leche no es suficiente para el bebé, e inclusive, para convencer de esto a la mamá se suele referir a la cantidad de veces que da pecho al día, o que su bebé se encuentra irritable, sugiriendo a modo salvador el dar un biberón de fórmula que lo hace dormir, que lo tranquiliza y con eso, se demuestra cómo es que todavía no se tiene la leche suficiente.

 

El error es inmenso, ya que, aunque pueda que al final todo resulte bien, hay una gran posibilidad de que la lactancia no se establezca de manera correcta, haciendo una dependencia de fórmula, con el riesgo de que inclusive la fórmula sustituya por completo la lactancia materna.

 

En este mito, existen muchos puntos a considerar:

  • Las mujeres no tienen leche materna suficiente, sino hasta los tres o cuatro días después de nacido el bebé.

Como muchos mitos aceptados, tienen su origen en una verdad, y es cierto que los primeros días propiamente no se produce la leche, pero eso no significa que no se tenga alimento disponible y que no sea suficiente.

 

Durante los primeros 3 a 4 días, se tiene el Calostro, conocido como Oro Líquido, precede a la leche materna, es de color amarillento y espeso. El calostro es rico en minerales, vitaminas, inmunoglobinas y aminoácidos.

 

El Calostro es tan importante para fortalecer el sistema de tu bebé que inclusive aun con las mamás que deciden no amamantar, se les recomienda que al menos les den el Calostro.

 

Ahora bien, un bebé recién nacido tiene un estómago muy pequeño, por lo que no requiere grandes cantidades de leche para llenarse, puedes guiarte con esta imagen para ver la relación de tamaño del estómago de tu bebé vs. La cantidad de leche que requiere.

 

Conforme pasan los días y, mientras el estómago crece, el cuerpo de la mamá gestiona un cambio en la composición de la leche materna, de manera que siga satisfaciendo las necesidades del bebé. Este proceso se continua de manera cíclica por todo el tiempo que lactes.

 

Finalmente, la composición de la leche materna es ligera, y de fácil digestión para un sistema inmaduro como el de tu bebé, por lo que constantemente estará pidiendo más leche, por eso se suele recomendar el pecho a libre demanda, cada que lo solicite, por el tiempo que se desee.

 

 

  • La fórmula satisface al bebé

Para finalizar con éste mito, la leche materna es un fluido vivo, de una construcción química con altos niveles de grasa, lactosa, proteína y vitaminas 100% adaptado para las necesidades específicas de tu bebé.

 

La leche de fórmula similar a la leche materna, proporciona energía, hidratación y nutrientes, sin embargo, carece de esa adaptabilidad que la leche materna otorga, producto de la evolución de millones de años y con una complejidad por mucho superior al de otros animales. 

 

Una cualidad de la leche de fórmula es su nivel de expansión en el estómago del bebé, generando la saciedad, al sentirse completamente satisfecho, el bebé suele dormitar buscando realizar la digestión, saltando con ello tomas de succión del seno materno, y en ese sentido, la lactancia materna es muy básica, a mayor succión mayor producción, de otra forma, tu cuerpo no tiene manera de registrar las necesidades que tiene tu bebé de alimentación y no puede producir la composición de leche requerida. Este ciclo repetido, puede provocar que la lactancia materna no se establezca.

 

El mundo de la lactancia es un mundo hermoso, apasionado, de esfuerzo y de recompensa. En Costamed Grupo Médico creemos en el valor que esto tiene para el desarrollo a largo plazo de tu bebé, totalmente seguros de que la leche materna les brinda no sólo alimentación sino ese apego emocional necesario para una infancia feliz.