Check-Ups Anuales para la Mujer

Muchas mujeres perciben cambios desde temprano, el reto es que a veces se normalizan: “es hormonal”, “es estrés”, “es la edad”.

 

El cuerpo femenino cambia por etapas claras, y cada una requiere una mirada distinta. Por eso organizamos nuestros check ups por momento de vida, con tres niveles de evaluación según la etapa en la que te encuentres.

 

 

Check up Femenino

Recomendado a partir de los 30 años.


Aquí el objetivo es construir una base clara: revisar tu salud ginecológica, hormonal y general antes de que aparezcan desequilibrios más complejos.

 

Es el momento de confirmar que todo está funcionando como debe, incluso cuando no hay síntomas evidentes.

 

 

Check up Femenino Extendido

Recomendado de 40 a 59 años.


En esta etapa el cuerpo empieza a transformarse: metabolismo, hormonas, energía, composición corporal.

 

Este check up amplía la revisión para anticiparse a esos cambios y mantener estabilidad, no reaccionar cuando ya se instalaron.

 

 

Check up Femenino Adulto Mayor

60 años en adelante.


Aquí el enfoque se vuelve más integral; no solo se trata de vigilar un área específica, sino de acompañar la salud de forma más completa para preservar autonomía y calidad de vida.

 

Términos y Condiciones:
No acumulable con otras promociones/convenios/membresías • Elegibilidad y sedes sujetas a cada check up • Cita requerida especificando el check up seleccionado • Aplica solo con Médicos en Convenio Costamed (ver sitio web) • Prepago requerido

 

 

Cada etapa femenina tiene prioridades distintas.

Explora la lista y selecciona el check up que corresponde a tu momento actual para conocer sus detalles completos.

Check Up Femenino


 

En los 30 te vuelves experta en resolver: trabajo, mil pendientes, tu vida social, tu cuerpo “funcionando” aunque a veces no se sienta igual. Y cuando algo cambia, lo normal es explicarlo rápido: estrés, hormonas, desvelo, el periodo, los hijos, el trabajo, el café, la vida.

 

El detalle es que varias señales importantes en la salud femenina no se sienten como emergencia. Se sienten como “cosas de mujer” que hemos aprendido a normalizar desde la adolescencia, y justo ahí está la trampa: lo común no siempre es lo ideal.

 

Este check up existe para darte algo que se siente muy adulto (y muy liberador): certeza. No para buscar problemas, sino para no vivir adivinando.

 

 

Qué es este check up y para quién es

El Check Up Femenino es una revisión enfocada en mujeres de 30 a 39 años, o partir del inicio de su vida sexual.  Ayuda a identificar cambios ginecológicos y mamarios relevantes, y a orientar decisiones médicas a tiempo.

Es para ti si:

  • Tienes 30–39 y quieres un check anual/regular sin improvisar.
  • Hace rato no te haces Papanicolaou o no recuerdas cuándo fue el último.
  • Te da tranquilidad saber que “todo va bien” con datos, no con suposiciones.
  • Has notado cambios (flujo distinto, sangrados raros, dolor pélvico, molestias mamarias) y quieres una valoración seria.
  • Tienes menos de 30 años pero ya iniciaste una vida sexual. 

 

Lo que puede ayudarte a detectar a tiempo

  • Señales tempranas de cambios en el cuello uterino que conviene vigilar.
  • Hallazgos en mama que necesitan seguimiento.
  • Razones frecuentes detrás de sangrados irregulares o molestias pélvicas.
  • Dudas comunes que nadie te explica bien: qué es normal, qué no, y cuándo vale la pena revisar.

 

Qué incluye

  • Consulta de ginecología
  • Papanicolaou
  • Ultrasonido mamario
  • Exploración mamaria en consulta

* Consulta aquí  la guía de preparación para tu check up.

 

Hazlo fácil: deja tus datos y nosotros te ayudamos a agendar.

Convierte tu check up en tu hábito anual de control.

 

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3 cosas comunes que este check up puede ayudar a detectar o vigilar

 

1) Virus del Papiloma Humano (VPH) y cambios en el cuello uterino 

El Virus del Papiloma Humano (VPH) es un virus muy común que se transmite principalmente por contacto sexual. Tan común, que muchas personas lo tienen en algún momento de su vida sin saberlo. En la mayoría de los casos, el cuerpo lo controla y desaparece con el tiempo. En otros, ciertas variantes pueden mantenerse y provocar cambios en las células del cuello uterino y entre otras cosas, cáncer cervicouterino, el cuál ocupa el 2º. Lugar de causa de muerte por cáncer en mujeres en México.

Lo importante: esto no depende solo de la edad. Puede aparecer en distintas etapas, especialmente después de iniciar la vida sexual. Y por eso el valor está en revisarlo a tiempo: no para asustarte, sino para tener claridad y darle seguimiento si hace falta.

  • Por qué suele pasar desapercibido: muchas veces no da síntomas. Puedes sentirte perfectamente bien y aun así haber cambios celulares.
  • Cómo ayuda este check up: el Papanicolaou puede sugerir cambios en células del cuello uterino y orientar el seguimiento con tu ginecóloga. La consulta ayuda a interpretar hallazgos y decidir el siguiente paso sin adivinar.

 

2) Salud mamaria y hallazgos a tiempo 

En la mama pueden aparecer cambios muy comunes como quistes o fibroadenomas (la mayoría suelen ser benignos). Y, en menor proporción, también pueden existir hallazgos que requieran un estudio más a fondo. La clave no es vivir con miedo: es no adivinar.

  • Por qué suele pasar desapercibido: porque a veces no duele, no se siente “bolita”, o se confunde con cambios del ciclo. También hay cambios que se sienten y se minimizan por costumbre.
  • Cómo ayuda este check up: la exploración mamaria + ultrasonido mamario pueden ayudar a identificar y caracterizar hallazgos, definir si conviene vigilancia, control en cierto tiempo o estudios complementarios según lo que vea tu ginecóloga.

 

3) Salud sexual, ciclo y balance hormonal 

No siempre es “enfermedad”. A veces es tu etapa de vida hablando: cambios en el deseo, lubricación, ánimo, sueño, piel, peso, energía o un ciclo que se vuelve irregular. Muchas mujeres lo normalizan porque “así es ser mujer”, hasta que se dan cuenta de que llevan meses adaptándose en silencio.

  • Por qué suele pasar desapercibido: porque se vive como algo íntimo, “no urgente”, o porque da pena hablarlo. Y porque no siempre hay una sola causa: puede ser estrés, anticoncepción, cambios de rutina o algo que vale la pena revisar con más lupa.
  • Cómo ayuda este check up: la consulta de ginecología abre el espacio para ponerle orden a lo que estás sintiendo (ciclo, síntomas, anticoncepción, dolor, deseo, ánimo), y usarlo como punta de lanza para decidir si conviene ampliar con estudios específicos (por ejemplo, hormonales u otros), según tu historia, tu etapa y tus objetivos.

También es el momento perfecto para hablar claro de tu plan: “quiero embarazarme, no quiero, o todavía no sé”. Las tres son válidas. Lo importante es que tu salud acompañe esa decisión.