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La composición de la Leche Materna

03/08/2021 Pediatría

Retomando lo platicado en otro artículo, la leche materna es un fluido vivo, resultado de una evolución de millones de años, y diseñada por tu cuerpo de manera natural a la medida para tu bebé. 

La leche materna no es la misma a lo largo del tiempo que lactas, su fórmula y su volumen y componentes se va adecuando, a grandes rasgos se habla de 4 tipos de leches diferentes:

  1. Pre-Calostro.

Se empieza a generar durante el último trimestre de la gestación, en preparación para el nacimiento del bebé. Contiene inmunoglobulinas, lactosa y sodio entre otras cosas.

 

  1. Calostro.

Se produce desde el día 1 de nacido de tu bebé hasta los 4 días posteriores, no se produce en grandes cantidades, pero suele tener una alta concentración y densidad, a modo de cubrir los requerimientos del bebé.

 

En relación a una leche madura, tiene menor contenido energético, pero mayor contenido de proteínas, minerales e inmunoglobulinas, con la intención de nutrir y proteger al bebé recién nacido, favoreciendo el desarrollo de su sistema inmune. 

 

No hay una gran producción, llegando inclusive a presentarse solo como gotas, esto precisamente esta diseñado así para que los riñones del bebé no se vean sobrecargados con una gran cantidad de líquido, además de favorecer con esto la expulsión del meconio (las primeras heces del bebé de todo el líquido amniótico que pudo tragar durante el embarazo, y que se caracteriza por ser de color verde-oscuro)

 

Es una leche de fácil digestión, para un sistema digestivo inmaduro, además de que favorece la colonización del intestino con lactobacilos.

 

  1. Leche de Transición.

Se produce de los 4 a 15 días de nacido el bebé, notando un incremento de volumen en el día 5 conforme se termina la producción de calostro. El incremento continúa hasta llegar aproximadamente a los 700 ml diarios

 

  1. Leche madura.

Aproximadamente a partir del mes de nacido el bebé, se considera que la lactancia materna ya quedó establecida de forma correcta y siguiendo la libre demanda, la leche alcanza su nivel maduro. Se produce un volumen de 700-900 ml al día.

 

Las grasas, proteínas y carbohidratos son de fácil digestión y absorción, de manera que se asegura el aprovechamiento de los nutrientes, con el objetivo de formar un sistema inmunitario fuerte, garantizando la salud del niño durante su primera etapa.

 

Durante el periodo que se de pecho, la leche variará su composición nutrimental para aportar lo que el bebé/niño vaya requiriendo según lo que vaya atravesando (por ejemplo, si el bebé presenta una infección, es muy común que la leche materna adapte su composición para apoyar al sistema del niño a combatir dicha infección)

 

En cualquiera de sus 4 etapas, hablamos de que la leche humana tiene a grandes rasgos:

  • Anticuerpos contra las enfermedades
  • Hormonas que regulan el apetito, los patrones de sueño y establecen los vínculos afectivos
  • Citoblastos que ayudan al desarrollo y sanación de órganos
  • Bacterias benéficas para el sistema digestivo
  • Prebióticos para la operación del intestino delgado
  • Ácidos grasos para el desarrollo del cerebro, sistema nervioso y ojos

 

La leche humana además ha demostrado ser un gran apoyo para ciertos trastornos y padecimientos, como lo son la diarrea aguda o la deshidratación. Además, por el vínculo que forja con la mamá, la lactancia materna, brinda un gran apoyo emocional ante situaciones de estrés, como pueden ser aplicación de inyecciones, padecimientos infantiles, etc. Por los grandes beneficios de su composición adaptable, raras son las ocasiones que se indique suspender el pecho, sino todo lo contrario. 

 

La OMS y UNICEF recomiendan que la lactancia materna se establezca de manera exclusiva durante los primeros 6 meses de vida, y se continúe con la misma hasta al menos los 2 primeros años de vida.

 

¿Se debe evitar algún alimento durante la Lactancia?

Esta pregunta es de lo más común mientras se da pecho, mucho también por las viejas costumbres y usanzas que pasan de manera tradicional en la sociedad.

 

Antes que nada, es importante que en este viaje, busques esclarecer todas las dudas que tengas al respecto con un buen especialista de salud, que sea definitivamente Pro-Lactancia. Lo anterior toma relevancia ya que desafortunadamente todavía persisten especialistas que no se mantienen actualizados sobre los grandes beneficios que representa la lactancia materna, y perpetúan ciertos mitos ya descartados con nueva información. 

 

Por un principio, no existe ningún alimento prohibido para una mamita que amamanta, finalmente los alimentos que consumimos llevan su procesamiento en nuestro sistema previo a pasar a la leche, salvo ciertos casos de sentido común, como lo son las bebidas alcohólicas. Lo recomendable en este sentido es aplicar la “prueba y error” en donde si notas a tu bebé con molestias (vómito, diarrea, distención abdominal, erupción en su piel, rechazo de la leche) identifiques el alimento consumido para estar pendiente de su reacción a las siguientes veces, y en dado caso, eliminarlo.

 

Y siguiendo esa línea, tampoco es requerido ningún alimento durante la lactancia como, por ejemplo, la recomendación de consumir cerveza para aumentar la producción de leche. Lo recomendable es mantener una dieta saludable y variada, sin excesos, y limitando la comida chatarra, como debiera ser en cualquier momento de nuestras vidas.  Lo que sí es recomendable es que mientras des pecho, procures tomar un suplemento de Yodo.

Para conocer si tus consumos son compatibles para el bebé sin riesgo, te recomendamos visitar esta página http://www.e-lactancia.org/

 

¿Le debo dar agua al bebé?

Otro tema demasiado común durante el periodo temprano de lactancia, es sobre las probaditas o el dar agua al bebé. Los motivos para dar agua son variados, pensando que elimina la sed, que el agua es vida, que alivia dolor, previene catarros, etc.

 

El tema de indicar “LACTANCIA MATERNA EXCLUSIVA” durante los primeros seis meses de vida por parte de la OMS y la UNICEF tiene su lógica y su motivo de ser, basado en la evidencia científica resultante para la supervivencia, crecimiento y desarrollo infantil.

 

La leche materna, con todos sus componentes que describimos líneas arriba, provee la energía y nutrientes al bebé, así como la hidratación que requiere, en realidad la leche materna es un 88% agua y al tomarla, cubre sus requerimientos, sin necesidad de agua adicional. Aun si vives en un lugar caluroso recuerda que la composición de la leche se adecua según las necesidades que se presentan en tu bebé.

 

Ofrecer agua a un bebé menor de seis meses puede ocasionar problemas de salud de importancia, pues al llenarse su pancita con el agua, solo cubre requerimientos de hidratación mas no de nutrición, provocando justamente desnutrición.  Adicional el agua puede contener ciertos patógenos que un sistema digestivo inmaduro puede no tener las medidas de defensa requeridas y sobre esta línea, ni hablemos de dar probadas de otros líquidos como pueden ser tés, agua azucarada, infusiones, o bebidas/mix de marcas conocidas. Este tipo de acciones puede inclusive ocasionar la muerte de un bebé.

Recuerda para estos temas, apoyarte siempre de tu pediatra.